| Foto: Miguelángel Díaz Monges |
Porque la vida tiene sus tiempos y sus momentos ahora le han llegado a este querido blog las vacas flacas. El por qué no es misterio (y si lo fuera no sería difícil de dilucidar) pero quedará claro dentro de unos cuantos meses.
Sale de aquí cuanto es o parece ficción, poesía o divagación ensayística para prevalecer lo que resta, que tampoco es nada y quién sabe qué tanto es, y que tampoco le es extraño a mi deambular literario.
Mas lo que a primera impresión parece una merma significa un incremento, pues el blog cobra con esto el carácter que ha de tener: una especie de bitácora de mi entidad literaria y ya no más un espacio de exhibición de mi literatura, con lo que se vuelve más íntimo, más personal y se afeita -o, cuando menos atusa- la bogante pelambre piojosa del ensueño de trascendencia mediante la bufonada electrónica.
Miguelángel Díaz Monges
Ciudad de México,
27 de noviembre de 2010

1 comentarios:
Atenti, entonces.
va un abrazo.
Publicar un comentario en la entrada