"Una última confesión melancólica. No he tenido tiempo de ejercer la literatura.
Pero he dedicado todas las horas posibles para amarla."

-Juan José Arreola


28 de noviembre de 2010

Colaboración acerca del lenguaje en Milenio Semanal


Ilustración: Eduardo Salgado
Hace muchos años, en 1999, había decidido no volver a publicar salvo dos condiciones que explico en la entrada "Renuncia y Razones" de este mismo blog. Una de las dos condiciones se dio en casos esporádicos y -desde luego-- no fue la buena paga. Últimamente agregué una buena razón, más que sensata y hasta necesaria: Que a mí me  interese publicar esto o lo otro.

Quizá aplican las tres condiciones, mas esa causa fundamental y devalorada que es la amistad, en el hecho de que al integrarse -tras mucho merecer- a la Redacción de Milenio Semanal mi amigo Ariel Ruiz Mondragón, excelso periodista como cualquiera puede corroborar siguiendo el enlace vinculado a su nombre, y a la vez desatarse la desbocada polémica sobre las nuevas reglas de ortografía que discutirán y publicarán la RAE y demás Academias de la Lengua en el marco de la Feria Internacional del Libro, yo observase mucho, opinase un poco y finalmente tuviera algo concreto que decir.

Y puesto que tenía la idea y tras la idea suele venir la palabra, aunque esto no siempre es deseable, escribí un artículo de opinión en el que, como tantos adelantados a la discusión de las Academias, yo me ocupo de la aventura de dichos adelantados. El artículo puede leerse en la edición actual de Milenio Semanal, núm. 683, noviembre 29 de 2010, bajo el título "De Lenguaje, Borregos, Fantasmas y Fantoches"

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buen articulo, estoy casi 100% de acuerdo contigo :)