Miguelángel Díaz Monges
Imagen: Esta foto es de La Guerra Civil Española.
A mí me es igual el bando en que luchaba ese hombre:
Basta de esto, no hay nada que celebrar.
Imagen: Esta foto es de La Guerra Civil Española.
A mí me es igual el bando en que luchaba ese hombre:
Basta de esto, no hay nada que celebrar.
a Víctor Weinstock,
a Pedro Meyer,
a Eddie Abramovich,
a mis muchos amigos judíos
y a mis muchos amigos árabes.
Sucede que soy vasco porque vasco he nacido y porque tal es mi estirpe. Porque llevo en mí cuanto lleva mi pueblo. Sucede que amo a mi pueblo. Sucede que muchos entre los de mi sangre, en mi propia familia, desean un estado vasco, el Euzkai Herria tan complejo y tan justo al menos en principio. Sucede que la gran mayoría cree en la frase "Euzkadi Ta Azkatazuna", que significa "País Vasco y Libertad". Sucede que esa frase ha caído en manos de un grupo que hace causa del terrorismo y el asesinato (se nombran por las siglas, ETA). Sucede que esa frase tan noble ha sido arrebatada por esos seres infames que ponen bombas y asesinan inocentes. Sucede que repudio a esa gente. Sucede que veo en todo el orbe fenómenos idénticos. Sucede que tengo amigos berebere que me explican que el Corán jamás justificaría el fundamentalismo criminal de Hamas, sucede que tengo muchos amigos judíos que se horrorizan cuando el Estado Israelí mata indiscriminadamente por la razón que sea; que condenan los excesos de Sabra y Chatila. Sucede que yo, vasco, pero antes humano, no puedo celebrar la muerte de un civil, sea vasco, español o ambas cosas. Sucede que yo, vasco, siento náuseas cuando veo que un pueblo –amparado por dudosas razones históricas- celebra la muerte de los civiles de otro pueblo. Sucede que digo "no": no me vendan maniqueísmos para justificar la brutalidad, no me propongan condenar a los criminales de un lado y enaltecer a los asesinos del otro lado. Sucede que sigo siendo humano tras escribir estas líneas que quizá nada aportan, pero poco puedo hacer para sacar lo que sucede: que me duele la humanidad y más me duele verla dando vueltas a la noria que extrae la sangre de los pueblos y se niega a permitir la existencia de sus "enemigos"... De aquellos que son sus enemigos porque lo dijeron sus dioses, sus ídolos, sus criminales estadistas, su profunda insensibilidad y su escandalosa ignorancia.


6 comentarios:
Me haces reflexionar mucho, Miguelángel, sobre el ser humano y su tendencia a la violencia. En lo particular condeno todos esos actos, igual que tú: el terrorismo, sea orquestado por unos cuantos rebeldes, o por un Estado, no deja de ser un acto de barbarie, indigno de la condición humana.
Sin embargo, la violencia y la guerra nos han acompañado siempre y eso me lleva a cuestionarme nuestras pasiones. Por supuesto sé que todas las guerras siempre han sido impulsadas por el poder y el dinero. Sin embargo, las pelean hombres comunes, que se entregan a una causa o la otra y mueren gustosos (matando primero a cuántos puedan) realmente convencidos de lo que hacen.
La misma pasión que buscamos para entregarnos a un ideal, puede llevarnos a torcer nuestra percepción de la realidad y errar el camino.
Es terrible ver lo que pasa ahora mismo en Palestina, lo que sigue ocurriendo en España o en África. Es terrible pensar que seguirá ocurriendo y ocurriendo y ocurriendo...
Gracias por compartinos tu sentir,
Gio.
Miguel Angel,
He venido de visita y me he quedado un buen rato conociendo tu blog. Me gusta. Me hace pensar. Me compromete.
Hoy comparto contigo el enojo por la violencia, en cualquiera de sus formas. No le encuentro justificación alguna, aunque los apologistas de la guerra y la destrucción no aturdan con argumentos casi convincentes. Nada justifica producir dolor, a ningún ser; nada justifica el abuso, la matanza, el exterminio.
Te envío un saludo desde México.
... Añadiría a lo que comenté anteriormente que a esta espantosa matanza y cadena de destrucción podrían sumarse las imágenes cotidianas que también se viven en mi país a manos de los narcotraficantes y en la frontera con Estados Unidos y Guatemala: en el norte mis connacionales son violentados de una manera humillante; en el sur se abusa de los centroamericanos de una manera espantosa.
Violencia, cada día, cada hora, de mil formas....
me uno a las manifestaciones contra la violencia, la guerra, el abuso y la falta de respeto a cualquier ser viviente. españa, méxico, tibet, africa, palestina, no...no más violencia.
Estas lineas aportan sensatez, que no es poco.
Excelente y terrible nota querido Miguelángel. Gracias por llevar a la mesa la discusión. Ya veo fue y es enorme. Y llena de "enormidades". Te mano un abrazo de año nuevo y otro grande para Mónique.
Alberto
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