"Una última confesión melancólica. No he tenido tiempo de ejercer la literatura.
Pero he dedicado todas las horas posibles para amarla."

-Juan José Arreola


2 de febrero de 2008

DE ESTAS LARGAS AUSENCIAS

FOTO: JUAN JOSÉ ARREOLA.

DE ESTAS LARGAS AUSENCIAS
Miguelángel Díaz Monges ©MDM

No sé si estoy de vuelta, sólo sé que aquí estoy y que me gustaría quedarme.

El impulso consumado de explicar lo obvio es un ejercicio de ablación íntima que sólo sirve para estar presente cuando se está ausente. Por eso -quizá sólo por eso- escribo estos pocos párrafos.

Cuando la palabra es inteligible, interesante e inteligente no necesita de notas al pie. Tampoco hay por qué escribir lo que ya ha sido escrito de mucha mejor forma que la que uno conseguiría.

¿El resto? Una introducción clásica para unas cuantas letras y al fin la puñeta reflexiva que no añade nada ni debería estar ahí:

Juan José Arreola no es ni el más famoso, ni el mejor leído, ni el más vendido de los escritores mexicanos. Pero sí es el máximo, acaso sólo superado por el Octavio Paz poeta y por Juan Rulfo -el también jalisquillo y también fallecido autor de sólo dos libros.

Juan José Arreola escribió, ya rumbo al final de su intensa vida:

"Una última confesión melancólica. No he tenido tiempo de ejercer la literatura. Pero he dedicado todas las horas posibles para amarla."

Palabras que con una pizca más de talento y unas cuantas décadas de antelación pude haber escrito yo.